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 ATLAS & AXIS 
Tomo I


Los dos tienen nombres de huesos, son perros que caminan en dos patas, hablan  y son grandes amigos. Quizá a primera vista éstas sean las características más importantes de Atlas y Axis, los protagonistas de una saga de aventuras creada y dibujada por el artista español Pau que ha suscitado muy buenas críticas en el mundo del cómic alternativo al de los superhéroes canónicos. El cómic está muy bien trabajado en cuanto a temática, dibujo, colores y encajamiento de viñetas se refiere, su estilo es tan admirable que produce una rara sensación de delicadeza, compasión y venganza (sí, también). Pau  nos traslada al mundo ficticio de Escápula, un espacio que se supone anterior al actual y que aún tiene según “dicen” supervivientes en nuestra contemporaneidad. En aquellos lejanos  y añejos tiempos  de Escápula los animales hablaban, construían poblados como los de los humanos, sembraran la tierra, talaban árboles, emprendían proyectos científicos y cultivaban las artes. Dado lo anterior y a la asociación que solemos hacer de los animales con la ternura, además de la acertada dosis de “maldad” que existe de forma magistral en el cómic, es por lo que este trabajo ha sido nominado en varias ocasiones a diferentes premios del género cómic. Sin dudas una obra digna de estar en la estantería de cualquier amante del noveno arte.


Las páginas de la obra despliegan una bella mixtura de menis, ternura, amor y comicidad en los personajes, pues a pesar de la obvia antropomorfización no ocultan su inexorable tendencia a la animalidad en sus instintos. Los perros husmean los parajes que sus patas transitan, marcan territorio con la tradicional usanza de los caninos, los zorros son astutos, las ovejas se divierten pastando en los amplios potreros…etc. No obstante también están presentes elementos constituyentes del ethos humano: la ambición, la ira, la muerte, el saqueo, los celos y el amor. Es precisamente por uno de esos impulsos “humanos”, como el del saqueo que trae consigo la muerte que la trama cobra vida. Los héroes Atlas y Axis son convocados  a rescatar a sus conocidos que han sido secuestrados y esclavizados por los malvados y orgullosos Norcandos, una raza de perros blancos que moran en la parte norte del mundo y que viven del pillaje y la esclavitud, en este punto cualquier parecido con las historias de vikingos no hacen parte de la coincidencia rebuscada. A partir de allí los héroes que a su vez representan los últimos vestigios de su estirpe aniquilada y con ello sus valores y cosmovisión tendrán la obligación ética de vengar a los caídos del clan, van en busca de respuestas en donde creen hallarlas a medida que tienen mini-aventuras entretenidas que los acercan poco a poco a su objetivo, una meta que no es más que la de vengar con sus propias manos las afrentas y masacres que han sufrido los pueblos costeros a manos de los Norcandos. Es ahí en donde Atlas y Axis se vuelven héroes de una región y no de un clan… pasan a ser reconocidos y respetados.


En su aplomado y agradable ensayo llamado “Ira y tiempo” Peter Sloterdijk analizando los tipos de héroe y su relación con la menis de la antigua Grecia afirma sobre la condición de estos personajes nominados a ser adalides y paladines de los pueblos en lid lo siguiente: “ El héroe (griego) es por así decirlo, un profeta sobre el que recae la tarea de hacer perceptible de manera instantánea el mensaje de su fuerza”, pues bien Atlas y Axis encarnan ese tipo de heroicidad en  su agitado mundo lleno de contradicciones, son los únicos con la osadía rebelde de enfrentar al enemigo a sabiendas de su muy probable derrota, pero es gracias a esa idea que la ira les brota con cierta naturalidad inefable para llevar a buen término el “mensaje de su fuerza”. Además cuando no existe justicia o cuando esta se ausenta (caso recurrente en nuestras sociedades) los individuos tienden a tomarla por su propia cuenta, acarreando las consecuencias de sus actos que no siempre pasan impunes, la venganza entonces se convierte en el común denominador de las acciones. Pero en Escápula las cosas son diferentes, no hay un país fuerte que dicte las normas para las gentes, no hay autoridades reconocidas por la comunidad y la ley del talión pareciera hacerse preponderante, ante esa ausencia notoria de justicia las acciones de Atlas y Axis cobran sentidos heroicos para los desprotegidos, pues en medio del desorden encuentran en ellos una especie de orden…así sea por la sangre.

En este cómic que devela una evidente influencia de Axtérix el galo en su formación de viñetas, ambientación, humor y color no ha ocurrido   todavía lo narrado en La Orestiada de Esquilo, especialmente en las Euménides en donde un tribunal previamente establecido por una sociedad en un estado de integración y de leyes más avanzado (complejo) pretende hacer justicia efectiva para definir un conflicto citando a las partes involucradas en un proceso legal en detrimento del antiguo orden de justicia. Acá en el mundo de Escápula, aún se vive en un estado barbárico en donde la sentencia de  Hegel cobra vigencia: “el castigo como el honor del criminal.” ¡Y vaya que Atlas y Axis lo hacen cumplir! Por ende sus rótulos de héroes están bien ganados. La narración propuesta por Pau no es muy difícil de seguir y disfrutar, por el contrario se presenta casi siempre lineal y evidente haciendo su lectura calmada, entretenida y activa; es de ese tipo de historias que el amante de tebeos de aventuras  goza de principio a fin sin despegarse de la obra. Su entrañable y bien creada puesta en escena estilo cartoon (colores vivos) no ha dejado de sorprenderme gratamente en absoluto, porque deja en claro como ya lo había hecho el gran Art Spiegelman en Maus que a veces lo simple, caricaturesco y colorido (o blanco y negro) dice más que muchas obras tendientes al realismo exacerbado que se ha hecho con la manera de dibujar de muchos artistas contemporáneos de cómics y que al final no avanzan más allá del lugar común. Quizá sea por esto también que la Saga de Atlas y Axis haya ganado un merecido reconocimiento entre los “comiqueros” occidentales.

 En lo concerniente a la teoría estricta de cómics se puede evidenciar un encuadre de  viñetas de estilo contemporáneo, es decir se alternan viñetas grandes con pequeñas y los diseños varían de acuerdo al desarrollo del tema, así mismo los globillos son clásicos en sus ya reconocidas variedades con la destacada ausencia de un narrador testigo u omnisciente (narradores más comunes en los cómics). Por otro lado el tipo de viñeta más usual por no decir que total siguiendo los postulados de S. McCloud es el tipo dos, o sea acción-acción seguido por el tipo uno: momento-momento, ¿qué quiere decir lo anterior? Que estamos en presencia de un tebeo altamente dinámico y por tanto rápido que se vale de las transiciones encuadradas mediante la adición de elementos en cada viñeta, sumado a lo escrito se presentan algunos efectos de máscara que sirven para inmiscuir al lector en el mundo de aquellos valerosos caricaturescos canes en contraste con escenarios que tienden más al realismo y que se ubican de fondo... sin dudas una buena técnica del artista Pau.

El reconocido teórico de cómic Will Eisner solía afirmar que los cómics eran “arte secuencial”, con esto hacía alusión a una especie de dinamismo in crescendo de la obra que suponía una unión entre sus componentes para lograr un todo unísono, al mismo tiempo se refería a la secuencia de los diálogos, iconos y al famoso efecto cerrado (parte inalienable y exquisita del noveno arte) que une a la triada autor-obra-lector, algunos le llamarían el “hilo conductor” que el lector debe descubrir en cada cómic y que no es dado explícitamente por el autor, es una forma de retar e invitar a la lectura. Pues bien ese “arte secuencial” se presenta  de tres maneras en una obra de arte visual, teniendo una más preponderancia que otra o simplemente siendo una el señero: Realidad-lenguaje-plano del dibujo y en teoría del cómic sería: Realidad- Abstracción no icónica- Caricatura. Escribir sobre cada una de estas partes me tomaría mucho espacio, debido a lo vasto y complejo que suele ser cada categoría, por lo que me limitaré a afirmar que en Atlas y Axis se presenta el tipo Caricatura. ¿por qué? Porque la caricatura desde sus inicios ha estado más ligada al seguimiento de ideas para justificar su intromisión en el arte, en otras palabras se vale de las ideas para llegar a un nivel supremo de tinte artístico, medio que las demás categorías antes descritas no persiguen. Entonces, Atlas y Axis es una obra de arte secuencial con marcada tendencia a la caricatura y que por tanto hace primar la idea (venganza, justicia o exploración) sobre cualquier otro elemento que pueda determinar el derrotero de la obra.

Vale la pena acercarse a los tebeos de esta saga y disfrutar de este tipo de lecturas, muy recomendadas.

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