Trabajo de campo. Fotografía tomada por el colectivo M.A.F.I.A El concepto de antihéroe trae una poderosa carga emotiva por su inherente y clásica asociación a la figura del carismático Alonso Quijano en su versión de caballero errante (El caballero de la triste figura) y actualmente dicha ligación conceptual está cercana a las distopías literarias alentadas por las dos marcas gigantes del cómic mundial: DC Comics y Marvel. La primera con su línea “ Elseworlds ” y la segunda con “ What if …?” intentan trabajar mucho este punto de vista, tan es así que personajes antes olvidados como The Punisher (en el seriado de Netflix), Ghost rider o Dead pool (antihéroes por excelencia) han cobrado una inusitada relevancia en el público infantil y adulto. Los anteriores personajes destacan no precisamente por ser ejemplares dentro de lo establecido en sus maneras de obrar respecto al asunto que les compete; por ejemplo tanto The punisher (1974) como Spawn (1992) asesinan sin piedad al mal...