Varios puntos en común entre los dos artistas que este escrito invoca: 1- La atenta observación clarividente del paisaje que se expande ante sus vistas. 2- El armonioso valor cromático desplegado que señala la proba maestría presente en las texturas que definen las obras. 3- La ceremonial dedicación hacía un tipo de naturaleza que les lleva a repensar al objeto para darle diferentes tipos de vida en sus obras. Si nos fuéramos a un plano de análisis pictórico que encasillara a los autores en tendencias artísticas definidas según la cronología correspondiente, podríamos hablar de dos artistas evidentemente opuestos en sus propuestas; bien sea en los escenarios escogidos, en la paleta desplegada, en el plein air en contraposición al estudio , en la pincelada sobre el lienzo o en la biografía de cada uno. Claude Monet y José María Zamora, el uno francés y el otro colombiano, no obstante tienen, una característica fundamental admirable que los hermana de...