En algún pasaje de La escuela de la noche, un William Ospina evidentemente conmovido al mencionar la naturaleza misteriosa del arte, dejó suelta esta sugerente afirmación: "En el arte, como en la vida, lo más profundo siempre está sugerido, más que dicho, y el alcance de lo que se dice expresamente, de lo evidente, es siempre menos poderoso.” Se hace alusión en este pasaje a un concepto frecuentemente abigarrado en tejidos de diverso matiz pero que resulta a grandes luces ambiguo por su inmensidad teórica, una categoría de análisis - si se prefiere- que resulta condición sine qua non en el desarrollo de las artes; en este caso, de aquella que se ocupa de representar a los universos con las letras, la literatura. Se trata de lo indecible. Si bien, lo indecible nos enfrenta a situaciones de complejo análisis teniendo presente el grado de subjetividad del que se vale, también nos invita al intento fáctico de interpretarlo, o al menos, a aprender el sembrado del mismo. ¿Qui...