" Los fanáticos están convencidos de que el espíritu que los penetra está por encima de las leyes, que su entusiasmo es la única ley" . Voltaire, en Tratado sobre la tolerancia. Cuenta Harold Bloom en un memorable libro pro-shakesperiano llamado Genios (2002) que el romano antiguo presentaba una ofrenda a su genius el día de su cumpleaños, dedicándole ese día al “dios de la naturaleza humana”, es decir al dios tutelar de cada persona haciendo de esta jornada una celebración un poco más altruista. La cábala luego diría que “Dios es un ser inmortal, mientras que el hombre es un Dios mortal”, al parecer los romanos entendían muy bien el anterior enunciado, la pregunta es ¿A qué se adoraba específicamente con la ofrenda romana? Creo que al hombre mismo en todas sus magnitudes; no se trata acá de una exposición ególatra, desenfrenada y con aires narcisistas sino del cultivo y por ende cuidado de la sapiencia, esto es el pensar y el saber obrar de acuerdo al Dios int...