Indoctos a Musis et Gratiis abesse. (Los incultos están lejos de las musas y las gracias.) La frase anteriormente citada proviene de un antiguo y popular refrán de la Grecia clásica, esta vez llega a nosotros mediante una versión latinizada adelantada por los romanos. Su mensaje es claro si nos desviamos de la evidente lectura literal; nos indica que no todos han sido tocados por las armoniosas manos de las musas, ergo del exquisito talento para crear arte. Lo cual supone una clara división tal vez guíada por el fatum entre los hombres, reglamentada en si éstos han contado con su esperado favor o no. Esto permite pensar en una clara disposición de carácter divina que ciertas personas sensibles a las artes poseían y por lo cual eran admiradas en el mundo grecorromano. Las musas eran el genio que hacía posible al arte y a las que solo unos pocos elegidos podían escuchar. No es gratuito que la palabra "música" tenga familiaridad con "Mousiké", es decir, e...