Las siguientes lineas pueden estar alteradas por la emoción a veces desbordada que genera una admiración como la que siento por William Shakespeare, por tanto, antes que un análisis de su obra, su vida o sus innovaciones, este es un escrito fanático de un shakesperiano devoto, por ende incondicional.
Este mes se conmemoran 450 años del nacimiento del más grande dramaturgo de todos los tiempos, un ser humano impresionante y supremamente talentoso, tanto así que como él no ha habido ningún otro. Él es el centro del canon occidental como escribió Harold Bloom, él es el soporte de la literatura y de otras artes que se hicieron después de su muerte, creó un antes y un después. Catalogado por la National Geographic como el personaje más homenajeado de este año, vale la pena rendirle un pequeño tributo a su memoria desde esta tribuna.
Este mes se conmemoran 450 años del nacimiento del más grande dramaturgo de todos los tiempos, un ser humano impresionante y supremamente talentoso, tanto así que como él no ha habido ningún otro. Él es el centro del canon occidental como escribió Harold Bloom, él es el soporte de la literatura y de otras artes que se hicieron después de su muerte, creó un antes y un después. Catalogado por la National Geographic como el personaje más homenajeado de este año, vale la pena rendirle un pequeño tributo a su memoria desde esta tribuna.
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| Globe Theatre |
En el año 1591, William Shakespeare aún muy joven salió de Stratford-Upon-Avon y se dirigió a Londres, puesto que como es común también en nuestros días, la mayor parte de las artes florecen en ciudades o estados importantes, allí aprendió a hacer teatro y se convirtió en actor, asimiló lo que era consensuado como buen teatro y lo potencializó, escribió piezas y luego se volvió director del Globe theatre, un teatro isabelino a orillas del río Támesis donde convergían desde nobles hasta ladrones, era considerado el teatro N°1 de la ciudad (aún allí se levanta una replica del teatro). Allí en ese teatro se representaron famosas obras suyas como Hamlet, Romeo y Julieta, Otelo, Macbeth, Julio César, Ricardo III, Sueño de una noche de verano, Cleopatra ... entre otras. Ir allí debió haber sido maravilloso. No obstante la obra de Shakespeare no se ciñe solamente a tragedias y comedias, pues también compuso 154 sonetos bien escritos y que William Ospina ha traducido al castellano, en esos sonetos se puede apreciar otra faceta del bardo, se puede sentir más el espíritu que los compone, es algo más próximo y que no dejan de ser hermosos como sus otros trabajos, puesto que se me hace que hay algo en él que va más allá de la plenitud estética que puede sentir un hombre. Algo inexplicable.
| Mi edición gráfica de la tragedia Macbeth publicada en Inglaterra. |
La antigua Grecia produjo monumentales obras de teatro principalmente de la mano de los "tres sabios" Euripides, Sófocles y Esquilo. Fueron trabajos valiosos e irradiadores de una luz tan gigante que aún hoy en día nos parecen casi perfectos, por lo general mi obra favorita del teatro trágico griego es Ayax de Sófocles, una obra corta, bien escrita y muy griega. Tanto en Ayax como en otros trabajos griegos y latinos se ven las tres unidades dadas a conocer por Aristóteles en sus ensayos sobre arte (ver poética) y que fueron reglas necesarias para representar una obra: Acción, espacio, tiempo. Pero el bardo fue más allá de esas reglas clásicas y las rompió en piezas como Hamlet (escrita entre 1599 y 1603) creando así un nuevo concepto para el arte en escena, una innovación radical.
La mayor innovación del teatro Shakesperiano es la ruptura de la unidad de lugar (espacio). Ése es un punto en el que se presenta en evidencia un distanciamiento total con respecto al teatro greco-romano, pues mientras las obras griegas y latinas se desarrollaban en espacios fijos, a veces cerrados y difícilmente variables como palacios, santuarios o campos de batalla (caso de Ayax) en Shakespeare los escenarios son diversos y pueden alterar el transcurso de la obra... algo realmente bello. En cuanto a la unidad de acción también se refleja una gran diferencia y que personalmente es la que más me gusta, es la que a mi modo de ver le da más vitalidad a las obras de Shakespeare, pues es en la acción donde el dramaturgo inaugura una forma de representar al monstruo que llevamos adentro, al monstruo que somos mostrándonos las angustias, contradicciones, victorias y derrotas de los personajes de una manera tan natural que nos asusta, son tan cercanos que se nos hacen familiares, en otras palabras nos dice crudamente : ¡Esto es lo que somos!
Un legado vivo
450 años han pasado desde su nacimiento, el bardo, el más grande, al que muchos le han tratado de quitar sus méritos como artísta alegando que fueron otros contemporáneos suyos los que construyeron semejante obra, por allí en esa lista de presumibles "shakespeares" han pasado: Marlowe, Francis Bacon, principes, hombres y mujeres de diversos sectores sociales, extrajeros...etc. Sin embargo la figura del bardo sigue ahí, inalterable e inspiradora de notables hazañas del espíritu y seguramente seguirá allí, lo cual me recuerda otra vez, así parezca supremamente reiterativo que el buen arte no es efímero , perdura... como todo lo bueno.
450 años han pasado desde su nacimiento, tantos años, tantos cambios en nuestros modos de vida, de comunicarnos,de conocimientos y sin embargo seguimos siendo los mismos, el hombre en esencia no cambia y Lord Macbeth bien podría ser yo o mi vecino, cualquiera, los problemas son los mismos si tenemos en cuenta que parecieran inherentes a nuestra naturaleza y por ello, para destacar lo que somos sin tapujos el bardo creó nuevas palabras, nuevas expresiones que fueran más allá de ese viejo idioma inglés isabelino que contaba con cerca de 150 mil palabras y que ni aún así le bastaron para describir al hombre. Por algo dicen que las palabras se quedan cortas para especificar lo que somos, deseamos y amamos. Mas quisiera escribir unas frases que Shakespeare articuló y que fueron y son dichas por sus personajes, algunas de ellas se han vuelto comunes en nosotros:
- "El amor es ciego"
- "¿Tú también Brutus?
- " Mi reino por un caballo"
- "Hay algo podrido en el reino de Dinamarca"
- "Eso parece griego para mí"
- "No todo lo que brilla es oro"
- "Lo que no tiene remedio, remediado está"
- "Más para allá de que para acá"
- "Días mejores vendrán"
450 años han pasado desde su nacimiento, el maestro, aquel que le otorgó al hombre la responsabilidad de construir sus propio destino y de atenerse a las consecuencias de él, el que liberó a los héroes de la literatura de los putrefactos destinos otorgados por dioses autoritarios. Shakespeare, el maestro, el que posicionó al hombre en el centro de su obra y se preocupó por él. Shakespeare tan actual y tan misterioso como el epitafio de su tumba en la iglesia de la divida trinidada de Stratford-Upon-Avon que reza así:
"Good friend for Jesus sake forbear,
to dig dust enclosed here!
Blessed be the man that spares these stones,
and cursed be he that moves my bones"
450 años han pasado desde tu nacimiento y aquí he tratado en lo posible de ser como tus brujas del páramo mas sé muy bien que ningún conjuro ancestral y poderoso, ningún hechizo repleto de sabiduría de las artes ocultas lograrán sustituirte, y así, por más de que entone himnos en la noche y se reúnan demonios y otra audiencia oscura me acompañe en el coro que dice así:
"Double, double toil
and trouble; fire burn,
and caldron bubble"
...Nunca nadie podrá sustituirte maestro.
A continuación un infonográfico hecho por Caitlin S. Griffin y Cam Magee en el que se resume la "fiesta"de muertes en algunas obras de William Shakespeare:



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